La coulrofobia es la fobia o miedo irracional a los payasos. En discusiones sobre las causas de la coulrofobia, los pacientes coinciden en que lo que más les aterroriza de los payasos es el maquillaje excesivo, a menudo acompañado de la nariz roja y del color extraño del cabello, que ocultan su verdadera identidad.
Los afectados a menudo adquieren este miedo después de haber tenido alguna mala experiencia con alguno de ellos, o de haber visto un retrato siniestro en medios audiovisuales.
No todos los que sufren esta fobia experimentan el mismo grado de miedo.
Un estudio experimental que se llevó a cabo en la Universidad de Sheffield descubrió que los niños llegan a espantarse incluso si la decoración de los hospitales tiene imágenes de payasos. También puede presentarse coulrofobia ante el rostro pintado de una persona (ante la idea de esconder los rasgos bajo una capa de pintura facial).
Los afectados a menudo adquieren este miedo después de haber tenido alguna mala experiencia con alguno de ellos, o de haber visto un retrato siniestro en medios audiovisuales.
No todos los que sufren esta fobia experimentan el mismo grado de miedo.
Un estudio experimental que se llevó a cabo en la Universidad de Sheffield descubrió que los niños llegan a espantarse incluso si la decoración de los hospitales tiene imágenes de payasos. También puede presentarse coulrofobia ante el rostro pintado de una persona (ante la idea de esconder los rasgos bajo una capa de pintura facial).
-¿QUÉ ES UNA FOBIA?
Las fobias son miedos irracionales hacia determinados objetos o seres vivos, frecuentemente causados por traumas en edades tempranas. La persona que experimenta una fobia no siempre es consciente de en qué momento comenzó a tenerla, ni qué desencadenó ese miedo.
El grado de las fobias varía de unas personas a otras, pudiendo sentir desde incomodidad ante algo hasta un miedo que impide llevar una vida normal.
-LA COULROFOBIA Coulrofobia es el miedo a los payasos. Se dan casos de personas que les tienen auténtico pánico, y muy frecuentemente casos en los que no llega a terror pero sí a inquietud y desagrado al ver uno.
Esta palabra procede de Koulon (en griego), que significa prolongación, extensión y Fobos, cuyo significado es miedo, terror. Esto es debido a que antigüamente los bufones y payasos solían llevar zancos.
Curiosamente, en nuestros días es bastante común encontrarnos con casos que experimentan esta fobia. Tanto, que se llegaron a hacer varios estudios que pretendían encontrar la causa que la motivaba, ya que hace no mucho era prácticamente inexplicable determinar porqué un niño de 3 años (que anteriormente no había tenido contacto con un payaso), se puso a llorar con cierta histeria la primera vez que vio a uno.
En un principio estaba asociado al aspecto de los mismos: demasiado maquillaje, colores muy llamativos, peluca...todo ello hace ocultar de alguna forma la personalidad, la identidad del que se encuentra detrás de esa indumentaria. Esto puede provocar cierto rechazo y desconfianza, y más aún en niños, ya que al ver a un extraño acercarse a ellos haciendo gestos exagerados es posible que lo interpreten como un ataque. Como dijo el escritor Phil Kloer, "los circos han llegado a la ciudad, pero no todo es diversión y risas". En teoría los payasos se dedican a hacer reír y a proporcionar diversión, sobretodo a niños. Pero muchas veces producen el efecto contrario.
Actualmente, otro factor que puede provocar la coulrofobia es la representación que estos personajes han sufrido en el mundo de la telecomunicación. Hay varias novelas y películas de asesinatos en las que el asesino resulta ser un inquietante payaso, como por ejemplo el personaje de Stephen King que se llevó al cine (It). Otras veces, esto mismo puede observarse en los dibujos animados (como es el caso del Joker en Batman). Estas representaciones llevan a menudo a asociar el personaje del payaso con maldad, frialdad, peligro.
Esa misma película, It, fue la responsable, según un estudio psicológico, de la coulrofobia de un significativo grupo de población. La mayoría de gente que la vio, años más tarde sentía rechazo hacia los payasos, y una parte más pequeña de personas experimentaba terror (aparentemente sin motivo) cada vez que veía un payaso. El segundo sentimiento se daba más en mujeres que en hombres, sobre todo aquellas que vieron la película cuando eran muy pequeñas.
-CURAR LAS FOBIAS
Las fobias, cuando llegan a un grado elevado, es conveniente tratarlas con la ayuda de un profesional. Existen varios métodos a la hora de realizar una terapia, y uno no tiene porqué excluir a otro, es decir, pueden realizarse de manera combinada.
Uno de los métodos es el psicoanálisis, muy utilizado también como método de cura ante traumas. Es óptimo para llegar al punto del que parte esa fobia, ya que no se queda únicamente en analizar el miedo sino en descubrir qué es lo que pudo causarlo.
Hasta hace no mucho, el psicoanálisis se realizaba de manera lenta, mediante preguntas y respuestas en un ambiente relajado y tranquilo. En la actualidad existe lo que se llama psicoterapia dinámica, basada en la idea de que lo mejor es que el paciente exprese sus miedos y pensamientos mediante la presión. Dicho en otras palabras, meterle prisa.
Con el psicoanálisis se consigue que la persona libere el miedo, antes reprimido. De esta manera la ansiedad disminuye mucho, aunque en muy pocos casos llega a eliminarse del todo.
En los primeros momentos de psicoanálisis el paciente puede llegar a sentir más ansiedad que antes de empezar el tratamiento. Esto es normal, puesto que lo que el cerebro había ocultado anteriormente comienza a ser revivido.
La modificación de conducta es otro método. Trata de cambiar el comportamiento frente a la fobia, y para que el tratamiento sea efectivo es necesario que la fobia sea algo muy concreto (miedo a los ascensores, por ejemplo). Normalmente se empieza poco a poco (meter al paciente en el ascensor y sacarlo sin hacer nada más--subir al primer piso---segundo piso...). Todo ello en un ambiente de confianza y seguridad.
Si la fobia es demasiado fuerte, puede ser combinado con medicamentos. El objetivo es que el paciente comience a sentirse más tranquilo al enfrentarse a sus fobias.
Esto mismo es lo que pretende la terapia de choque. Se lleva a cabo sumergiendo al paciente en su fobia, de tal forma que tenga que enfrentarse a ella. El entorno es muchas veces artificial (recrean una situación, un espacio determinado), y siempre es controlada. También se lleva a cabo con medicamentos en caso de que el paciente comience a experimentar demasiado miedo o nerviosismo.
-¿CÓMO REACCIONA NUESTRO CEREBRO?
El comportamiento humano es, muchas veces, impredecible. El cerebro de una persona que tiene un trauma o fobia, puede reaccionar de varias maneras. Sigmund Freud (fundador de la teoría del psicoanálisis), entiende que en toda persona existen "3 partes": El yo, el superyo y el ello. El ello son todos los impulsos y deseos, busca únicamente la satisfacción de una forma irracional (la quiere ya, en este mismo momento). El superyo es todo lo contrario: reglas sociales, moralidad, ética...persigue la aprobación de los demás y el cumplimiento de todas las normas a rajatabla.
Para mediar entre ambos, está el yo. Satisface una serie de necesidades vitales y a la vez pone el equilibrio entre el ello y el superyo.
Es este mismo, el yo, la parte de la mente que realiza los mecanismos de defensa ante las fobias y traumas. Estos mecanismos pueden tener éxito (cesa aquello que la persona rechaza) o terminar en fracaso (aquello que queremos que desaparezca continúa). Este último caso se produce cuando, contra la voluntad del yo, actúa esa fobia o trauma.
Un mecanismo de defensa es la PROYECCIÓN. Esto significa que echamos la culpa a otros de lo que ha ocurrido, sin reconocer que quizá la culpa es nuestra.
La INTELECTUALIZACIÓN es un pensamiento objetivo, es decir, pensamos el problema de manera genérica en vez de pensarlo en nosotros mismos.
La RACIONALIZACIÓN es parecida a la anterior (pero no es lo mismo). Ésta justifica un hecho proyectándolo en un determinado contexto social y cultural.
La REPRESIÓN es el rechazo de una determinada idea o deseo. Si ésta se produce de manera inconsciente puede desencadenar en ansiedad.
En el caso de la coulrofobia, se han dado a menudo casos de mujeres y adolescentes que tienen fobia a los payasos, pero tienen fantasías sexuales con ellos. Muchas veces esto ha sido atribuido a la obtención de placer mediante dolor, aunque no siempre esto es así
Las fobias son miedos irracionales hacia determinados objetos o seres vivos, frecuentemente causados por traumas en edades tempranas. La persona que experimenta una fobia no siempre es consciente de en qué momento comenzó a tenerla, ni qué desencadenó ese miedo.
El grado de las fobias varía de unas personas a otras, pudiendo sentir desde incomodidad ante algo hasta un miedo que impide llevar una vida normal.
-LA COULROFOBIA Coulrofobia es el miedo a los payasos. Se dan casos de personas que les tienen auténtico pánico, y muy frecuentemente casos en los que no llega a terror pero sí a inquietud y desagrado al ver uno.
Esta palabra procede de Koulon (en griego), que significa prolongación, extensión y Fobos, cuyo significado es miedo, terror. Esto es debido a que antigüamente los bufones y payasos solían llevar zancos.
Curiosamente, en nuestros días es bastante común encontrarnos con casos que experimentan esta fobia. Tanto, que se llegaron a hacer varios estudios que pretendían encontrar la causa que la motivaba, ya que hace no mucho era prácticamente inexplicable determinar porqué un niño de 3 años (que anteriormente no había tenido contacto con un payaso), se puso a llorar con cierta histeria la primera vez que vio a uno.
En un principio estaba asociado al aspecto de los mismos: demasiado maquillaje, colores muy llamativos, peluca...todo ello hace ocultar de alguna forma la personalidad, la identidad del que se encuentra detrás de esa indumentaria. Esto puede provocar cierto rechazo y desconfianza, y más aún en niños, ya que al ver a un extraño acercarse a ellos haciendo gestos exagerados es posible que lo interpreten como un ataque. Como dijo el escritor Phil Kloer, "los circos han llegado a la ciudad, pero no todo es diversión y risas". En teoría los payasos se dedican a hacer reír y a proporcionar diversión, sobretodo a niños. Pero muchas veces producen el efecto contrario.
Actualmente, otro factor que puede provocar la coulrofobia es la representación que estos personajes han sufrido en el mundo de la telecomunicación. Hay varias novelas y películas de asesinatos en las que el asesino resulta ser un inquietante payaso, como por ejemplo el personaje de Stephen King que se llevó al cine (It). Otras veces, esto mismo puede observarse en los dibujos animados (como es el caso del Joker en Batman). Estas representaciones llevan a menudo a asociar el personaje del payaso con maldad, frialdad, peligro.
Esa misma película, It, fue la responsable, según un estudio psicológico, de la coulrofobia de un significativo grupo de población. La mayoría de gente que la vio, años más tarde sentía rechazo hacia los payasos, y una parte más pequeña de personas experimentaba terror (aparentemente sin motivo) cada vez que veía un payaso. El segundo sentimiento se daba más en mujeres que en hombres, sobre todo aquellas que vieron la película cuando eran muy pequeñas.
-CURAR LAS FOBIAS
Las fobias, cuando llegan a un grado elevado, es conveniente tratarlas con la ayuda de un profesional. Existen varios métodos a la hora de realizar una terapia, y uno no tiene porqué excluir a otro, es decir, pueden realizarse de manera combinada.
Uno de los métodos es el psicoanálisis, muy utilizado también como método de cura ante traumas. Es óptimo para llegar al punto del que parte esa fobia, ya que no se queda únicamente en analizar el miedo sino en descubrir qué es lo que pudo causarlo.
Hasta hace no mucho, el psicoanálisis se realizaba de manera lenta, mediante preguntas y respuestas en un ambiente relajado y tranquilo. En la actualidad existe lo que se llama psicoterapia dinámica, basada en la idea de que lo mejor es que el paciente exprese sus miedos y pensamientos mediante la presión. Dicho en otras palabras, meterle prisa.
Con el psicoanálisis se consigue que la persona libere el miedo, antes reprimido. De esta manera la ansiedad disminuye mucho, aunque en muy pocos casos llega a eliminarse del todo.
En los primeros momentos de psicoanálisis el paciente puede llegar a sentir más ansiedad que antes de empezar el tratamiento. Esto es normal, puesto que lo que el cerebro había ocultado anteriormente comienza a ser revivido.
La modificación de conducta es otro método. Trata de cambiar el comportamiento frente a la fobia, y para que el tratamiento sea efectivo es necesario que la fobia sea algo muy concreto (miedo a los ascensores, por ejemplo). Normalmente se empieza poco a poco (meter al paciente en el ascensor y sacarlo sin hacer nada más--subir al primer piso---segundo piso...). Todo ello en un ambiente de confianza y seguridad.
Si la fobia es demasiado fuerte, puede ser combinado con medicamentos. El objetivo es que el paciente comience a sentirse más tranquilo al enfrentarse a sus fobias.
Esto mismo es lo que pretende la terapia de choque. Se lleva a cabo sumergiendo al paciente en su fobia, de tal forma que tenga que enfrentarse a ella. El entorno es muchas veces artificial (recrean una situación, un espacio determinado), y siempre es controlada. También se lleva a cabo con medicamentos en caso de que el paciente comience a experimentar demasiado miedo o nerviosismo.
-¿CÓMO REACCIONA NUESTRO CEREBRO?
El comportamiento humano es, muchas veces, impredecible. El cerebro de una persona que tiene un trauma o fobia, puede reaccionar de varias maneras. Sigmund Freud (fundador de la teoría del psicoanálisis), entiende que en toda persona existen "3 partes": El yo, el superyo y el ello. El ello son todos los impulsos y deseos, busca únicamente la satisfacción de una forma irracional (la quiere ya, en este mismo momento). El superyo es todo lo contrario: reglas sociales, moralidad, ética...persigue la aprobación de los demás y el cumplimiento de todas las normas a rajatabla.
Para mediar entre ambos, está el yo. Satisface una serie de necesidades vitales y a la vez pone el equilibrio entre el ello y el superyo.
Es este mismo, el yo, la parte de la mente que realiza los mecanismos de defensa ante las fobias y traumas. Estos mecanismos pueden tener éxito (cesa aquello que la persona rechaza) o terminar en fracaso (aquello que queremos que desaparezca continúa). Este último caso se produce cuando, contra la voluntad del yo, actúa esa fobia o trauma.
Un mecanismo de defensa es la PROYECCIÓN. Esto significa que echamos la culpa a otros de lo que ha ocurrido, sin reconocer que quizá la culpa es nuestra.
La INTELECTUALIZACIÓN es un pensamiento objetivo, es decir, pensamos el problema de manera genérica en vez de pensarlo en nosotros mismos.
La RACIONALIZACIÓN es parecida a la anterior (pero no es lo mismo). Ésta justifica un hecho proyectándolo en un determinado contexto social y cultural.
La REPRESIÓN es el rechazo de una determinada idea o deseo. Si ésta se produce de manera inconsciente puede desencadenar en ansiedad.
En el caso de la coulrofobia, se han dado a menudo casos de mujeres y adolescentes que tienen fobia a los payasos, pero tienen fantasías sexuales con ellos. Muchas veces esto ha sido atribuido a la obtención de placer mediante dolor, aunque no siempre esto es así
Acá les dejo un video relacionado... Espero les guste!


0 comentarios:
Publicar un comentario